Directiva "libre de plástico" de la UE: las marcas de cepillos prueban alternativas a las cerdas de papel

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  • 2025-10-24 01:32:05

La directiva sin plástico de la UE incita a las marcas de cosméticos a probar alternativas a las cerdas de papel

A medida que la Directiva sobre productos libres de plástico de la UE se acerca a su plena aplicación, las marcas de cosméticos de toda Europa se apresuran a reinventar un elemento básico de belleza diario: la brocha de maquillaje. Dado que la directiva apunta a los plásticos de un solo uso y las fuentes de microplásticos (incluidas las cerdas de nailon y poliéster que dominan las brochas de maquillaje tradicionales), los fabricantes están recurriendo a una alternativa inesperada: las cerdas a base de papel. Este cambio, impulsado tanto por la regulación como por la creciente demanda de sostenibilidad de los consumidores, marca un momento crucial para una industria que durante mucho tiempo ha dependido de materiales sintéticos.

La Directiva sobre productos libres de plástico de la UE, que restringirá ciertos productos plásticos para 2025, ha tenido repercusiones en el sector cosmético. Las brochas de maquillaje, a menudo con cerdas de plástico derivadas de polímeros no biodegradables como PA6 o PA66, enfrentan un mayor escrutinio. Estos materiales no sólo persisten en los vertederos durante siglos, sino que también desprenden microplásticos durante su uso y lavado, contaminando las vías fluviales. Para las marcas, el cumplimiento significa repensar la tecnología de cerdas, o arriesgarse a perder el acceso al mercado en la UE, una región que representa el 28% de las ventas mundiales de cosméticos (Euromonitor, 2024).

EU’s

Aquí entran las cerdas de papel: una solución emergente que combina la sostenibilidad con la funcionalidad. A diferencia del plástico, el papel es inherentemente biodegradable y técnicas de procesamiento innovadoras están mejorando su durabilidad. Las marcas que prueban estas alternativas suelen utilizar fibras de papel reciclado o papel de origen vegetal (por ejemplo, pulpa de bambú o fibra de algodón), tratados con aglutinantes naturales o nanorrevestimientos para aumentar la resistencia al agua y la solidez. Los primeros prototipos de nuevas empresas europeas como EcoBrush Lab y 试点项目 de la división de sostenibilidad de L'Oréal son prometedores: las cerdas de papel, cuando se comprimen y se recubren con cera de abejas o películas a base de celulosa, pueden soportar un lavado suave y mantener su forma hasta por 3 meses, comparable a los cepillos de plástico de gama baja a media.

Sin embargo, persisten obstáculos técnicos. La suavidad, un factor crítico para la aplicación del maquillaje, es un desafío clave. Las fibras de papel no tratadas pueden resultar ásperas en la piel, por lo que las marcas están experimentando con capas de papel ultrafinas y tratamientos enzimáticos para imitar la flexibilidad del nailon. "Nuestro objetivo es una textura que sea tan suave como las cerdas sintéticas pero que no deje huella plástica", señala María Santos, líder de I+D de EcoBrush Lab. La durabilidad en condiciones de humedad es otra preocupación: las cerdas de papel pueden deformarse si se exponen a la humedad durante períodos prolongados, lo que llevó a realizar pruebas con diseños híbridos (por ejemplo, núcleos de papel envueltos en fibras de seda biodegradables) para equilibrar la resiliencia y la sostenibilidad.

La recepción de los consumidores, sin embargo, es positiva. Una encuesta de Mintel realizada en 2024 encontró que el 67% de los compradores de productos de belleza de la UE pagarían entre un 10% y un 15% más por herramientas de maquillaje sin plástico, impulsado por la Generación Z y la demanda milenial de productos ecológicos. Marcas como Rituals y The Body Shop ya han lanzado juegos de cepillos con cerdas de papel de edición limitada, que se agotaron en unas semanas. "No se trata sólo de cumplimiento, sino de afrontar un cambio cultural", dice la estratega de sostenibilidad Elena Kova, que asesora a marcas de belleza sobre las regulaciones de la UE. "Los consumidores ahora ven la sostenibilidad como una base, no como una ventaja".

De cara al futuro, es posible que las cerdas de papel no reemplacen completamente al plástico de la noche a la mañana, pero se están haciendo un hueco. A medida que avancen las tecnologías de nanorrevestimiento y tejido de fibras, se prevé que los costos bajen para 2026, lo que hará factible la producción en masa. Mientras tanto, la influencia de la directiva de la UE se está extendiendo a nivel mundial: Canadá y Japón están redactando restricciones plásticas similares, presionando a las marcas a adoptar soluciones escalables y ecológicas. Para los fabricantes, el mensaje es claro: en la era de la belleza sin plástico, las cerdas de papel no son sólo una alternativa: son un vistazo al futuro de la industria.

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